El encuentro no mostró diferencias notorias entre un equipo de Primera División y otro de la tercera categoría, aunque los dirigidos por Ricardo Caruso Lombardi manejaron mejor la pelota. En el primer tiempo no hubo demasiadas llegadas a los arcos y sólo el gol de Bernardo Romeo rompió el molde.
El conjunto de Bajo Flores intentó con remates de media distancia, pero los dos intentos de Gabriel Méndez y el disparo de Emiliano Telechea no tuvieron éxito. La más clara hasta que se abrió el marcador fue una aparición sin obstáculos de Diego Martínez, quien definió desviado.
Si bien Barracas Central no preocupó a Nereo Champagne, generó algunas dudas en la defensa con centros de todo tipo. El equipo de la Primera C intentó cortar los circuitos de San Lorenzo en el medio y mantenerse alejado de su valla.
Sin embargo, a los 37 minutos de la etapa inicial llegó la apertura del marcador que cambió la historia del partido. El centro desde la izquierda fue de Méndez, la pelota cruzó toda el área y Romeo se encontró sin marcas para meter un cabezazo certero al segundo palo y llevar 99 gritos con la camiseta azulgrana.
En el complemento todo cambió: el Ciclón casi que no acercó peligro y Barracas Central se animó. El más insistente fue Sebastián Matos, quien incluso fue víctima de un penal no sancionado por Mariano González, pero las falencias en la definición y las buenas respuestas de Champagne le ahogaron los gritos.
El arquero de San Lorenzo, junto con la fortuna, tuvieron mucho que ver hasta ese momento para mantener la diferencia. Lo pudo haber liquidado Romeo, con un mano a mano que tapó Elías Gómez, y todo pareció terminarse con la expulsión de Marcos Torres a los 32 minutos por un supuesto codazo.
A falta de cuatro para el cierre, y gracias a la entrega de un Barracas Central que nunca se rindió, la definición se estiró hasta los penales. Un nuevo centro que lastimó a la defensa de San Lorenzo quedó en el área y Alejandro Orsi empató el encuentro.
En los penales, para el Ciclón convirtieron Méndez, Champagne, Leandro Navarro, Nicolás Bianchi Arce y Adrián Martínez, mientras que Gómez se lo atajó a Diego Martínez en un disparo que hubiera terminado la historia si entraba al arco. En el rival marcaron Emiliano Palacios, Orsi y el propio guardametas, mientras que Champagne fue el héroe al detener los disparos de Néstor Fernández y Julián Cano que determinaron el cruce con River en cuartos de final.
Foto : Mundoazulgrana .